. A Gerardo García González «Salmones del Río Sella hechos de rosa y de nácar, acudid con los esguinos y los reos a la danza de tarde en los Campos de Oba en una fiesta asturiana…» Fue San José de Llovio. Era una fiesta plena de solera y tenía por escenario la maravilla subyugante y dulce de los Campos de Oba, mirándose en el espejo encantado de nuestro río salmonero. Los Campos de Oba son la más codiciada posesión de nuestro patrimonio comarcal. Es una deliciosa sombra verde tendida a secar a orillas del río. El Alisal enfrente y también colgado sobre el Sella, con sus blancos y alegres caseríos, dan simpatía y claridad a los cambios constantes del paisaje. El campo era nuestro y a todo él daban sombra, respeto y señorío, nogales, robles y castaños centenarios: que como nobles que eran ostentaban con orgullo la autenticidad de sus legítimos derechos… Hasta que un día, aparecieron un buen número de árboles, marcados con unos signos cabalísticos puestos por una compañía eléc...
Juan José Pérez Valle La Plaza Nueva Introducción Documento referente a la obra Pía Las instrucciones benéficas creadas en Asturias a lo largo del Antiguo Régimen, salvo en el caso de determinados hospitales, eran privadas, fundados por personas que se encontraban en una situación económica más desahogada que lo del resto de la población, a /o que se sumaba también las motivaciones piadosas de algunas sacerdotes. Solían estar centradas en el lugar de nacimiento o parroquia del fundador; y muchas veces beneficiaban exclusivamente a sus parientes o allegados. Ribadesella tuvo varias fundaciones pías desde el siglo XV: los hospitales-albergues de Ribadesella y Berbes, el primero de ellos, municipal, las fundaciones de escuela en la villa de Ribadesella, El Carmen y Leces, de las que ya me he ocupado anteriormente en otras publicadones, y las obras pías de S. Esteban, También llamada "del Concejo", y sobre todo la de Collera, obra pía que perduró a lo largo de varios siglos y obj...